
Hola a los que estéis ahí!
Aunque parezca mentira, hace poco que he conocido y me he aficionado a este mundo blog. Digo aunque parezca mentira porque si dices esto en una reunión social o tomando un café en el trabajo la gente te mira como si vinieras de un poblado esquimal, y si hablas con un aficionado internauta ya ni te cuento, ¡parece que además de haberte venido de allí aún traes un bebé foca apaleado en las manos!
Pues eso, que he decido que yo también quiero tener uno ya que en el concepto se engloban varios factores que me atraen: te da la posibilidad de escribir al mundo (aunque sea uno pequeño) lo primero que se te pasa por la cabeza y es gratis, algo que en estos días valoro sobremanera.
Nunca me he considerado una persona obsesionada por el dinero, y de hecho, ahora no lo estaría si no fuera porque a las mujeres de mi familia las ha dado por casarse... Mi hermana pequeña y mi tía han decidido hacerlo, y de paso, arruinar a una pobre familia de barrio obrero.
Si a esto le sumas un astronómico presupuesto que me dió el cabrón de mi dentista el otro día, con una perfecta sonrisa que supongo él mismo se ha fabricado, acabas, sin remedio, calculando cosas como cuándo te sale más barato llamar por teléfono, qué pasta de dientes es la más económica y un montón de detalles más (y más interesantes si cabe)
En fin, que unido a esta ruina económica viene el hecho de que un sábado a estas horas esté en casa, delante del ordenador y me decida a contarlo, así que, si esto parece mínimamente entretenido a alguien ya podré sacar algo bueno de la experiencia...
Por cierto, encantada!


Encantada yo también, de conocerte un poquito y de leerte!
ResponderSuprimirPero...veo que han pasado unos días desde esta entrada...¿no te estarás arrepintiendo, verdad?
Sería una pena, porque lo poco que has escrito promete mucho y mejor.
¡Un abrazo!