
Legaba a una especie de circo romano modernista, emocionada por el espectáculo que iba a presenciar, sin embargo al apagarse las luces y comenzar la función nada era como yo esperaba, lo que parecía un ser humano, aunque no estaba nada claro, realmente podía ser un íncubo, un hombre disfrazado de payaso, un demonio, o las tres cosas a la vez incitaba al público a que le jaleara mientrass se dedicaba a hacer monerías.
A mi me horrorizaba presenciar tal espectáculo, una orgía brutal en la que invitaba a todos a participar, como Grenouille, una vez bien perfumado con el aroma de 25 doncellas vírgenes, todo el mundo quería sexo, y yo, aterrada por el peso de verme obligada a hacer algo que no quería hacer, intentaba mirar para otro lado, hacer que no veía lo que estaba viendo.
En vez de sacar algunas conclusiones, este sueño me ha provocado más bien muchas interrogaciones:
¿Tanto me pesa el juicio de los demás sobre mis últimas conquistas sexuales?
¿Acaso nadie se da cuenta que son sólo sexuales? ¿o acaso es eso lo que les preocupa?
Si no eres vecino mío, ¿por qué te importa que folle en mi portal un domingo a las nueve de la noche?, según dice mi amigo Adri, soy la única heterosexual que conoce que practica el cruising.
¿Es quizás el íncubo de mis pesadillas el reflejo de mi misma convertida, hoy por hoy, en un súcubo nocturno y solitario, al fin y al cabo?
A mi me horrorizaba presenciar tal espectáculo, una orgía brutal en la que invitaba a todos a participar, como Grenouille, una vez bien perfumado con el aroma de 25 doncellas vírgenes, todo el mundo quería sexo, y yo, aterrada por el peso de verme obligada a hacer algo que no quería hacer, intentaba mirar para otro lado, hacer que no veía lo que estaba viendo.
En vez de sacar algunas conclusiones, este sueño me ha provocado más bien muchas interrogaciones:
¿Tanto me pesa el juicio de los demás sobre mis últimas conquistas sexuales?
¿Acaso nadie se da cuenta que son sólo sexuales? ¿o acaso es eso lo que les preocupa?
Si no eres vecino mío, ¿por qué te importa que folle en mi portal un domingo a las nueve de la noche?, según dice mi amigo Adri, soy la única heterosexual que conoce que practica el cruising.
¿Es quizás el íncubo de mis pesadillas el reflejo de mi misma convertida, hoy por hoy, en un súcubo nocturno y solitario, al fin y al cabo?
Sedienta de placer y hastiada de sentir busco mi reflejo en cuerpos desconocidos de tierras cada vez más remotas.


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