martes, 18 de marzo de 2008

En la calle



El viento que movía las aspas de mi vieja maquinaria molinera me acecha por los rincones: me mira desde los tejados y tras las esquinas murmura mi nombre.
Llama a la puerta con la certeza de que conseguirá de mi lo que quiere, que es todo lo que tengo: mi casa bajo control, lo duro es salir fuera, que me pierda, no me encuentre la suerte de antes y ceda.

Esta vez no va a ser tan fácil amigo, verdugo... piedra.

viernes, 14 de marzo de 2008

Instinto... ¿básico?


Una pareja de pacifistas de California instauró El 22 de diciembre del 2006 como el día mundial del orgasmo. Su idea era insuflar de energía humana positiva la tierra para efectuar un cambio de energía en el planeta.
Ahora podemos comprobar que no se ha producido ningún cambio sustancial... pero ¿qué se ha perdido?, ¡nada! en este caso todo eran ventajas.
En mi interminable busqueda del placer a parte de los aparatos electrónicos, debo hablar también de un concepto mucho más amplio.
El orgasmo es algo tan primario y a la vez tan cargado por nuestra querida especie humana de simbolismo, prejuicios, mitos y otra serie de grandilocuentes sentimientos que podemos preguntarnos si la fantástica sensación se puede disfrutar de manera puramente fisiológica o si es inherente en nosotros vivirla también con otras partes menos localizadas de nuestra naturaleza.
En mi humilde opinión, el orgasmo en sí es una delicia que no va unida a la luz de las velas y un maromo que te mira a los ojos, es un hobby, es un precioso don que no hay que desaprovechar.
Últimamente he mantenido varias conversaciones sobre el tema, y es cierto que en ocasiones, va seguido de cierto vacío. Es posible que tenga que ver con el derroche de energía, o con estar tan cerca de la plenitud para perderla un momento después, en cualquier caso, a mí siempre me ha merecido la pena... Otra teoría que mantengo últimamente es que es probable que ese vacío venga dado por no quedar satisfecha del todo, incluso por la historia que te une a la persona que te lo proporciona.
Por eso mismo tengo que manifestar al mundo que, suprimiendo el lazo emocional (en el caso de que sea doloroso como es el mío) y teniendo tantos orgasmos en una noche que no los puedas contar con los dedos de las manos (como es mi caso últimamente) no hay sensación de vacío, no atormentan las oscuras golondrinas de la culpa, el dolor o la tristeza por lo que el orgasmo se convierte en el único fin de la relación sexual, llegando a ser puramente eso, dos personas adultas que disfrutan... Y ES MARAVILLOSO!!!!

Yo declaro esta semana como Mi Semana Universal del Orgasmo... Y que me quiten lo bailao!!