jueves, 8 de julio de 2010


La dualidad que convive en un corazón humano me impresiona, incluso hoy, en una situación como esta, siento tan diferente, porque aunque esté triste, enfadada con el curso de este puto río y el paso de los años y poseída por el peor de los demonios (la impotencia), cuantas menos ganas tienes tú de seguir, más ganas tengo yo de comerme la vida, de chupar bien su cabeza y de dejarla, el día que así tenga que ser, solo una cáscara seca. Aunque el drama planee encima de las cabezas de las personas que más quiero y la mía propia, mi corazón se agarra con uñas y dientes a la sensación de sentirme viva, de disfrutar y por eso me prometo y te prometo que a mi memoria siempre vendrán recuerdos tuyos esperándonos en la puerta del cole, tu forma pausada de contar historias de sitios que ya no existen, tu risilla de dientes descolocados y esos pequeños ojos brillantes. No te voy a engañar, también recordaré nuestras diferencias, mucho más grandes de lo que ni siquiera podrías imaginarte, incluso ahora, porque tú te has rendido y te empeñas en quedarte en el "ha sido" y para mí sólo existe el "ahora" porque lo único claro que tengo del futuro es que te seguiré queriendo igual que hoy.

1 comentario:

  1. Esto es uno de los homenajes más hermosos y sentidos que he leido nunca, y es que, como bien dijiste, incluso de entre la mierda se puede sacar poesía.

    ResponderEliminar