martes 27 de octubre de 2009

En el río...

Hoy he leido algo que ha escrito un amigo y me ha venido a la cabeza la canción de "El río" de Miguel Ríos, no sé si la conoceréis, pero dice algo así como "Yo recuerdo aquel día, que nos fuimos a bañar, aquel agua tan fría y tu forma de nadar, en el río aquel, tú y yo y el amor que nació de los dos"...

Me recuerda a mi niñez, y habla de un amor del pasado, inocente, una canción muy romántica, o quizás es que yo gracias al tiempo y las experiencias ya no vivo el romance de la misma manera,... Puede ser...

El caso es que me han dado ganas de dar las gracias a mi primer amor, ese niño de catorce años que me besó en la playa y que hizo que mi corazón chocara violentamente junto a la orilla, al igual que rompían las olas. Durante ese verano nos soltábamos las manos al pasar por la Albufera por si nos encontrábamos con nuestros padres o alguien que pudiera contárselo a ellos.

Todo acabó de una forma triste, como suelen ser los finales, y más en la adolescencia, después empecé a escuchar otro tipo de canciones...


viernes 17 de julio de 2009

Anatomía


La soledad es capaz de llegar hasta los intestinos, te desgarra los músculos y te seca el corazón...
El latex no satisface mi vagina, los besos sin amor me secan la garganta, el dificil camino llena mis pies de yagas purulentas, por el ansia de buscar mis dedos sangran en la húmeda tierra, ya no tengo ojos, los he llorado con el resto de mis penas, a estas alturas dudo que mi corazón vuelva a latir, mis pulmones claman aire fresco, pero lo único que les satisface es la marihuana, mi estómago está lleno de mariposas muertas, podridas, tengo los oídos taponados con mentiras, sobre la espalda cargo todo el peso de una culpa sin remedio, las cicatrices de mis hombros nunca desaparecerán, mis neuronas oxidadas se han olvidado de trabajar sin drogas y sin miedo, mi pecho empieza a caerse víctima del tiempo, mi sombra se ha cansado de seguirme, porque nunca sabe donde vamos... Nadie se da cuenta, porque en el fondo hay vida...

martes 16 de junio de 2009

Pescado Seco


En Japón se conoce como “Himono onna” (pescado seco) a las mujeres, de 20 a 30 años que, aunque tienen una vida plena de cara a la galería, cuando están en casa, andan en ropa vieja, cuanto más rota y sucia mejor,ebben demasiado, no tienen intereses amorosos y no quieren salir... Curioso que en este ultimo año sin darme cuenta me haya convertido en una de ellas...
Una vez más, hay que volver al mar pececillo, el agua es lo que te hace sentir viva.

martes 2 de junio de 2009

Amor y laudano

Dante Gabriel Rossetti (1828-1882) era poeta y pintor, obsesionado por la época medieval y por una mujer, Elizabeth Sidall, hija de un sombrerero, pintora de acuarelas y poetisa. Rossetti la dedicó prácticamente todas sus obras y poesías, y su relación duró diez años, en los que él no se decidía a casarse por la baja posición social de la mujer... El caso es que ella murió por una sobredosis de laúdano, la mayoría de los estudios apuntan a que fue un suicidio, poco después de haber dado a luz a un niño muerto.
Su belleza era la que defendían los prerrafaelistas, pelo rojizo, símbolo de sensualidad, aspecto débil, etéreo, ojos grandes, párpados casi transparentes. Después de su muerte, Rossetti enterró junto a ella todos los poemas que había escrito, negándose a publicarlos.
Poco después de la muerte de esta, él pintó "Beata Beatrix", cuadro en el que la representa en extásis moribundo, mucho más sexual que religioso, con un pájaro oscuro que porta una amapola, base del opio, que usó para matarse y al fondo, dos figuras borrosas y lejanas, que representan a Dante (él mismo) y el Amor... también se puede ver un reloj de sol, el tiempo que pasa... Puede ser que la idolatrara porque ella se mostraba siempre triste y lejana, o porque se sintió culpable por las innumerables infidelidades que cometió durante su relación, pero el caso es que, esta unión, ha dado varios de los cuadros más misteriosos y bellos del siglo XIX. Cuando se conocieron él la escribió:



“Tú has sido mía antes;
no sé decir hace cuánto fue:
pero cuando esa golondrina remontó,
y giró tu cuello, cayó algún velo;
lo supe al instante.”



Quizás Elizabeth era más cercana al sentimiento expresado por Christina Rossettti, la hermana del pintor y también gran poetisa, que dijo que “el artista masculino suele “alimentarse” del rostro femenino, pero no como es, si no como cumple sus sueños”:
“Vosotros (los hombres) hacéis el mundo en el que os movéis. Nuestro mundo (¡ay también lo hacéis vosotros!), y en sus estrechos confines, encerradas entre cuatro paredes vacías, nosotras representamos nuestros papeles”
En cualquier caso, se amaban, fueron felices, oscuros, tristes, distintos y melancólicos y su historia dio alas a obras que han llegado hasta nosotros como un precioso regalo de otras épocas y otros sentimientos... Quizás no tan lejanos

sábado 9 de mayo de 2009

A Julián



El amor no lo es todo en las relaciones, es el inicio de un camino que no siempre es fácil de seguir... Un andar que hay que llenar de comprensión, respeto y momentos: buenos y malos.
Mi madurez y emancipación me han llevado a la revelación más sorprendente, encontrar ese camino con una persona que jamás pensé que me entendiera, ni me respetara, aunque nunca dudé que me quisiera y ha sido testigo silencioso de muchos de los momentos importantes de mi vida.
Una persona a la que, en realidad, me parezco mucho más de lo que quiero admitir, nuestro carácter fuerte, nuestra poca paciencia y la poca habilidad para demostrar los sentimientos nos han mantenido separados veinte años, cuando decidí cambiar del todo esa parte de mí, a pesar del esfuerzo que supusiera, decidí que también era hora de emplear algo de esfuerzo en mi relación con él y cuál ha sido mi sorpresa cuando he visto que, como sólo puede hacer un padre, me lo ha devuelto multiplicado por mil.

Gracias por transmitirme el amor al cine, por demostrarme que lo importante para vivir feliz no es el dinero, por animarme a pintar, a día de hoy no se si pinto porque yo quiero o porque quería imitarte, por contarme tu vida, por tus visitas de media tarde a casa, por ayudarme con todo lo que puedes y no puedes también.

Hay muy pocas personas que te conozcan y menos aún que te entiendan, me siento afortunada de ser una de ellas.

viernes 1 de mayo de 2009

Concupiscencia

La concupiscencia es la tendencia del ser humano a pecar. Según el catolicismo, hay siete pecados capitales, el término capital quiere decir que llevan a otros tantos vicios, es decir, que podemos entenderlos como el origen del resto de males que padecemos (o no) los seres humanos... Para contrarrestarlos existen las virtudes que se oponen a ellos, siempre en esa dualidad de Ying-Yang, blanco-negro, vida-muerte en la que nos movemos los mortales...
Se aconseja que para seguir el camino de la santidad detectemos en nuestro corazón estas tendencias. No es que a estas alturas pretenda una servidora erigirse como santa ni guste de altares ni dogmas que no sean el mío propio, pero lo que si me atrae es la lectura de los corazones, propio y ajenos, por lo que he decidido hacer un examen al respecto:

Lujuria/castidad...

La primera no me supone ningún esfuerzo, sin hacer análisis profundos diré que sí, que peco constantemente en este punto, de acto cuando me animo y de pensamiento todo el rato, la voluptuosidad del mundo que me rodea es arrolladora, misteriosa, incitante... Si realmente existiera Dios y nos hubiera creado sin querer que disfrutáramos de este pecado, en su infinita sabiduría no habría dado lugar a los sentidos, la brisa rozando tu cuerpo, el clítoris, las miradas cargadas de significado, los jerseys de cuello alto y los orgasmos... Por nombrar sólo una ínfima parte, lo que me hace pensar que quizás esa lujuría es bien cierto que existe más en mi cabeza que fuera de ella. En cuanto a la castidad, es decir, la capacidad para dominar los apetitos sensuales pocas, pero muy pocas veces, eso sí, bastante bien escogidas creo.

Gula /
templanza...

Creo que esto va a ser realmente fácil, simplemente diré que sí, peco, siguiendo el mismo hilo de antes, el señor tendría que haber previsto que existen las croquetas de mi abuela, el arroz con leche, el cocido hecho al fuego en perola de barro, un buen vino al mediodía, tapas-cena-postre-cafe-licor-copa-copa-copa-copa-copa...



Avarici
a / generosidad,
en este caso creo que puedo asegurar que doy todo lo que tengo, no sólo lo que me sobra, lo cual considero bastante
generoso, aunque deberían ser los demás los que profundizaran en este pensamiento... Ahora sí, hay un momento en el que soy avariciosa, si sólo me queda un porro en mi cajita mágica del hachis, y algún insensato se lo fuma sin decírmelo, puedo liarla muy gorda, lo cual enlaza perfectamente con el siguiente...

Ira / pa
ciencia...

Supongo que nado por un río de paciencia que, como todos los
ríos, tiene saltos y en ocasiones, enoooormes cataratas, también es verdad que, según pasan los años, es más difícil que me precipite por las cataratas... ¿No hay un pecado por ser demasiado paciente? ¡ah! No, eso se entiende como ser gilipollas...




Pereza /
diligencia...

una sola frase, pereza para lo que no me gusta
o me motiva demasiado, diligencia para lo que me apasiona

Envidia
/ caridad... Pfff, se pueden rechazar las dos, ¿no?, ni me entristezco por los logros o las cualidades de los demás, ni deseo y hago siempre bien al prójimo, por otro lado el término caridad me suena a las señoronas ricas que un día al año se cogen una hucha y se pasean por las calles más finas de Madrid pidiendo dinero a los transeuntes para ayudar al prójimo...

Soberbia / humildad, pues creo que soy más humilde que soberbia, aunque decir de tí mismo que eres humilde es como decir que eres buena persona... Algo que, aunque nos gustaría, no decidimos, ni podemos juzgar objetivamente nosotros mismos. También es verdad que a veces creo tener las cosas tan claras, o las he dado tantas vueltas antes de ponerlas en palabras, que tiendo a anticiparme en las conversaciones pareciendo que no escucho lo que me dicen, bueno y a veces es verdad que por mis prisas por comunicar, no escucho.

Y recuento, me dejo llevar absolutamente por cuatro de los siete pecados, y los contrarresto con cuatro virtudes que me adornan, todo queda en tablas, aunque me da la impresión de que, si existiera el Juicio Final y el Dios que dicen que dijo estas cosas tan bonitas, iría a dar con mis huesos en el caliente empredado del Infierno... A ver si os animáis y me contáis vuestros pecados y virtudes

miércoles 29 de abril de 2009

La Orquídea Negra


Hace tiempo quería hablar de esta gran estrella, Louise Brooks (1906 – 1985) ahora casi olvidada del cine. Ella era única, leía todo lo que caía en su mano desde pequeña y lo más normal era encontrarla en los rodajes devorando libros, sobre todo obras de Goethe, que ella misma decía, era su vida. Lo más destacable de su personalidad era su voracidad: sexual, alcohólica, intelectual,... que hicieron que actrices como Greta Garbo o Marlene Dietrich la persiguieran durante años para acostarse con ella, sin conseguirlo, quien si lo consiguió fue Charles Chaplin, con el que, al parecer, se encerró durante dos meses en una habitación del hotel Ambassador practicando orgías sexuales e intelectuales, otro de sus incontables amantes fue Aldous Huxley.

Desde los cinco años ya era una niña arisca, y de hecho también es conocida por ser la actriz que "se negó a sonreir si no la apetecía", por eso mismo la mayoría de las fotos que de ella se encuentran tienen esa pose hierática, ese aire neutral y ese corte de pelo que lució desde su infancia y que, a día de hoy, aún es imitado.

Abusaron de ella a los nueve años, aunque para su madre nunca fué así, y argumentó que ella provocó al pintor que trabajaba en su casa, no es por ello extraño que, según sus propias palabras, "la belleza fuera una maldición, ya que se la consideraba una puta antes que actriz".

Haciendo gala de su fuerte caracter, inteligencia y libertad sexual pronto se granjeó enemigos en Hollywood, donde leer se consideraba una excentricidad, la pusieron en la lista negra y cuando llegó el cine sonoro, se corrió el rumor de que su voz no era válida, lo que era falso. Trabajó con directores europeos, en unos grandes almacenes y como acompañante de caballeros en los años 50, para después, cuando esa terrible industria, reconoció su talento, ganarse la vida como cronista del cine mudo.



Fue la primera en interpretar una lesbiana en el cine, en bailar charleston, en desprender algo que llamaron "eso", hasta que más tarde se acuñó el término de sex-appeal, en despojar el sexo del tabú que la hipocresía había impuesto, en demostrar que la inteligencia de una mujer no estaba reñida con su belleza o su profesión y, para mí, la presencia más arrolladora delante de una cámara. Ella era, como su propio sobrenombre indica, una flor negra, misteriosa, maldita, oscura e irresistible, ojalá las consideradas rebeldes de hoy se parecieran en algo a esta mujer que nació hace más de cien años.

Termino con una gran cita sobre su idea de la profesión:"El gran arte del cine no consiste en el movimiento descriptivo de la cara y el cuerpo sino en los movimientos del pensamiento y el alma transmitidos en una especie de intenso aislamiento"